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Image caption Se teme que la destrucción causada por Michael sea generalizada en la zona de impacto.

El noroeste de Florida sintió este miércoles la fuerza sin precedentes del huracán Michael, la peor tormenta en llegar a esa zona en más de un siglo.

El poderoso ciclón, de categoría 4 en la escala Saffir-Simpson (de un máximo de 5) y con vientos máximos sostenidos de 250 km/h, tocó tierra en la zona de Mexico Beach, en el noroeste de la península, conocido como el Florida Panhandle.

El huracán entró a territorio de Estados Unidos como una de las tormentas más poderosas en azotar la región continental de ese país desde que se tienen registros.

De hecho, de acuerdo con estadísticas de la Universidad de Colorado, es la cuarta tormenta con vientos más destructores en llegar a Estados Unidos, solo superada por un huracán sin nombre que impactó en 1935, Camille (1969) y Andrew (1992).

Reportes de medios locales indican que las inundaciones y destrozos son visibles en varias ciudades del noroeste de Florida.

“A lo largo de nuestra costa, las comunidades van a ver una devastación inimaginable”, pronosticó en la mañana del miércoles el gobernador del estado Rick Scott.

De acuerdo con las autoridades, más de 370.000 personas en Florida recibieron órdenes de evacuación, aunque se estima que el número que salió de sus hogares fue mucho menor.

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Image caption Michael es un huracán de categoría 4 en la escala Saffir-Simpsom.

El Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos alertó que Michael era un huracán “extremadamente peligroso” y pronosticó marejadas ciclónicas con riesgo para la vida, vientos huracanados y fuertes lluvias a lo largo de la costa noreste del golfo de México.

“Un monstruo”

Este huracán es el segundo de categoría 4 que llega a Florida en 13 meses, después del huracán Irma el año pasado.

Sin embargo, de acuerdo con las autoridades, su rápido paso de tormenta tropical a huracán de gran intensidad en menos de dos días dejó poco tiempo al estado para prepararse.

“Desafortunadamente, este es un huracán de la peor clase, es un monstruo”, aseguró Brock Long, director de la Agencia Federal de Manejo de Emergencias.

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Image caption Los efectos de Michael se sienten desde la madrugada del miércoles el noroeste de Florida.

El NHC, con sede en Miami, pronosticó que la tormenta podría causar “daños catastróficos por el viento” y un aumento del nivel del mar de hasta cinco metros.

“Se verán los techos de las casas volando. Se verán las casas colapsando”, alertó Ken Graham, director de esa institución.

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Image caption La marejeda ciclónica es una de las cosas que más preocupan a las autoridades.

Aunque desde 1992 Florida fortaleció sus códigos de construcción tras el huracán Andrew, muchas de las casas en el Panhandale de Florida no están preparadas para soportar la intensidad de un huracán como Michael.

Esa región, además, está cubierta mayormente de pinos y con los vientos superiores a los 200 km/h las autoridades temen que los troncos de estos árboles puedan convertirse en “auténticos proyectiles”.

Daño extendido

Los peligros de Michael, de acuerdo con las autoridades, no se limitan a esa zona de Florida.

El NHC también pronosticó fuertes lluvias para Georgia y las Carolinas, que fueron azotadas por el huracán Florence el mes pasado.

En Alabama los expertos advirtieron sobre la posibilidad de tornados, mientras el Servicio Nacional de Meteorología indicó que más de 500 kilómetros de costa están actualmente bajo amenaza.

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Image caption Muchas personas evacuaron sus casas ante la inminente llegada de Michael.

El sur de Georgia será la siguiente zona en la trayectoria del huracán y las autoridades allí temen la posibilidad de inundaciones repentinas.

“Debido a su movimiento de avance, veremos que el huracán permanece intacto en el suroeste y centro de Georgia”, alertó Long.

“Y luego veremos la lluvia a través de Carolina del Sur, descargando de 10 a 15 centímetros de lluvia en ríos que ya están saturados y que en realidad no han retrocedido mucho desde Florence hace unas semanas”, agregó.

Desastres previos

Antes de desplazarse por el golfo de México hacia Estados Unidos, Michael dejó más de una decena de muertos en Honduras, Nicaragua y El Salvador.

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Image caption El occidente de Cuba fue afectado por Michael el pasado lunes.

El occidente de Cuba también se vio afectado por fuertes vientos y lluvias, y varias comunidades continúan sin electricidad.

Varias plataformas petroleras en el Golfo de México fueron cerradas, lo que conllevó a que se redujera la producción diaria de petróleo en esa zona, según la Oficina de Seguridad y Control Ambiental de Estados Unidos.

Huracanes

Guía de las tormentas más letales

Los huracanes son tormentas violentas que causan devastación en las zonas costeras, poniendo vidas, casas y negocios en peligro.

Los huracanes nacen a partir de tormentas que aumentan su potencia por el aire cálido y húmedo que encuentran en su camino al cruzar aguas subtropicales. El aire caliente se eleva hacia la tormenta.

El aire forma remolinos para rellenar la baja presión de la tormenta, succionando el aire hacia adentro y hacia arriba, lo cual refuerza la baja presión.

La tormenta gira debido a la rotación de la Tierra y la energía del agua caliente del océano aumenta la velocidad de los vientos, a medida que la tormenta se fortalece.

Cuando la velocidad de los vientos alcanza los 119km/h la tormenta se convierte oficialmente en un huracán (en el Atlántico y el Pacífico Oriental) o en un un tifón (en el Pacífico Occidental).

“Todo el mundo tiene un plan hasta que le llega el golpe en la cara. Pues bien, estamos a punto de que nos golpeen la cara”. Bob Buckhorn, alcalde de Florida, antes de la llegada del huracán Irma (2017)

El ojo del huracán, que tiene un clima más tranquilo, está rodeado por una pared de tormentas de lluvia. En la parte de abajo de esa pared del ojo están los vientos más rápidos, pero la recorren hacia arriba violentas corrientes de aire.

Bajo el ojo del huracán se junta una acumulación de agua que puede ser liberada al tocar tierra. Estas oleadas de agua pueden causar más daños por inundaciones que la fuerza de los vientos.

Alerta urgente por el rápido aumento de agua en la costa SO de FL por el paso del ojo de #Irma. ALÉJENSE DEL AGUA”. Tuit del Centro Nacional de Huracanes.

El tamaño del huracán se mide principalmente con la escala Saffir-Simpson. En el Pacífico asiático y en Australia usan otras escalas.

Vientos de 119-153km/h. Pequeñas inundaciones, ciertos daños a estructuras. Aumento del nivel del mar +1,2m-1,5m

Vientos de 154-177km/h. Daños potenciales a tejados y árboles. Aumento del nivel del mar +1,8m-2,4m

Vientos de 178-208km/h. Inundaciones severas y daños a los edificios. Aumento del nivel del mar +2,7m-3,7m

El huracán Sandy (2012) causó daños valorados en US$71.000 millones en el Caribe y en Nueva York.

Vientos de 209-251km/h. Tejados destrozados y daños estructurales graves en edificios. Aumento del nivel del mar +4m-5,5m

El huracán Ike (2008) golpeó el Caribe y Louisiana.

Vientos de 252km/h o más. Daños graves en edificios e inundaciones severas más lejos de la costa. Aumento del nivel del mar +5,5m

El huracán Irma (2017) causó devastación en las islas del Caribe.

“A todos los que están pensando que pueden sobrellevar fácilmente esta tormenta les tengo noticias: ese será uno de los mayores errores que pueden cometer en la vida”·. Alcalde de Nueva Orleans, Ray Nagin, antes de la llegada del huracán Gustav en 2008.

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Fuente: bbcmundo.com