(CNN) – La ilustradora Candace Jean Andersen estaba investigando para un libro de niños sobre orcas cuando se tropezó de frente con un misterio.

En un viejo artículo, descubrió la foto de algunos científicos en la Conferencia Internacional sobre Biología de las Ballenas de 1971. Y se dio cuenta de algo: entre la cantidad de rostros masculinos, 37 pasa ser más exactos, había una sola mujer. Y su cara estaba parcialmente oculta.

El artículo nombraba a todos los hombres, pero la mujer negra aparecía como “no identificada”.

“No identificada. ¿Por qué? ¿Quién es ella? ¿Cómo contribuyó a la conferencia? ¿Cuál es SU historia?”, empezó a preguntarse Andersen.

Entonces, dejó el proyecto del libro y empezó a buscar.

Un plano más detallado de la fotografía.

“Me molestó por días enteros no saber quién era esta mujer. Si estaba allí, en esa conferencia, debía ser alguien importante. Necesito conocerla”, le relató Andersen a CNN.

Pero parecía que encontrarla sería una tarea difícil.

La imagen tenía más de cuatro décadas de antigüedad. Y, para terminar de complicar la situación, la mujer está detrás de otro biólogo marino, así que solo se podía ver la mitad de su rostro.

De manera que Andersen publicó la fotografía en Twitter y pidió ayuda.

Una búsqueda global

Esto fue lo que escribió en la red social: “Hola, Twitter, estoy en una misión: la mujer en esta foto asistió a la Conferencia Internacional sobre Biología de las Ballenas en 1971. Ella es la única mujer y la única que aparece como “no identificada” en el artículo donde encontré la imagen. Todos los hombres están nombrados. ¿Me pueden ayudar a conocerla?”.

Andersen no tiene una gran cantidad de seguidores en Twitter, así que no estaba esperando demasiado. Pero muy pronto su tuit se hizo popular y personas de todo el mundo se unieron a la búsqueda.

Después de seguir unas pocas pistas falsas, los detectives de la red social –con ayuda de un archivista del Smithsonian– pudieron confirmar en apenas días que la mujer es Sheila Minor Huff. Para el momento de la imagen, ella era analista de muestras biológicas en el Servicio Federal de Pesca y Vida Silvestre.

Además, resultó que Huff construyó una carrera científica de 35 años con el gobierno federal y se retiró hace 12 años, como especialista en protección ambiental de alto rango.

Andersen rastreó a Huff a través de Facebook y las dos mujeres hablaron por teléfono por casi una hora.

“Ella es muy dulce. Humilde, bondadosa y positiva. No tuvo una sola cosa negativa que decir”, recordó Andersen.

La mujer oculta es revelada

Huff, quien ahora tiene 71 años, vive en Virginia. Y no tenía idea de la búsqueda en redes sociales hasta que Andersen la contactó.

“Me tocó abrir una cuenta de Twitter para ver de qué se trataba todo ese alboroto”, le dijo a CNN.

Huff también contó que nunca le preocupó ser identificada –ni reconocida o famosa– porque le apasionan los recursos naturales y solo quería hacer bien su trabajo. “Me considero oculta porque lo importante es el resultado”, señaló.

Su trabajo la llevó por todo Estados Unidos y asumió más responsabilidades a medida que avanzaba en los cargos.

En un punto, dirigió una oficina del Departamento del Interior en Chicago e incluso llegó a conducir uno de los trenes de metro L de la ciudad cuando supervisaba un proyecto.

“Ellos me dejaron hacer eso”, dijo en medio de una risa.

Sheila Minor Huff dice que su auto convertible es su “lugar feliz”.

Ahora, Huff se enfoca en ser abuela y en conducir su automóvil convertible. También toma clases de danza del vientre: toda la vida ha amado el baile.

“Siempre ten un plan B a donde puedas ir a tu lugar feliz”, explicó. “Me alivia el estrés y la preocupación, es un buen ejercicio y creo que ayuda a las personas a llevar una vida mejor”, dijo.

Andersen relató que poder hablar con la mujer misteriosa después del esfuerzo mundial por encontrarla ha sido algo inspirador.

“He pensado en escribir un libro sobre los eventos o sobre la propia Sheila”, señaló. “Me gustaría que el hallazgo de Sheila pudiera convertirse en una imagen más completa, como la de una serie de episodios sobre descubrir mujeres sin nombre o no reconocidas en las ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas”.

Huff dijo en repetidas ocasiones que nunca se propuso ser reconocida por su trabajo.

“No es gran cosa no ser nombrada. Cuando sabes dentro de ti mismo quién eres y lo que eres, ¿qué importa?”, indicó.

Pero ella piensa que toda esta atención era amable.

“Mis otros amigos me han dicho: ‘Ya era hora de que el mundo lo sepa’”.

Fuente: Cnnenespanol.com