(CNN) — Los barrios pobres de ladrillos rojos ocupan las laderas del este de Caracas y se detienen en una carretera que los separan del resto de la capital de Venezuela.

A mitad de camino, en una iglesia improvisada, unos 30 niños se sientan con la nariz al borde de las mesas de madera. Sus ojos están fijos en cuencos de plástico y cucharas empuñadas. Los tazones medio llenos de arroz y frijoles son probablemente la única comida que recibirán ese día.

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Este es un centro de alimentación en Petare, una comunidad en la que 750.000 venezolanos viven en la pobreza extrema. Es manejado por la organización benéfica local Alimenta la Solidaridad, parte de una red que administra 65 centros de alimentación en 10 estados de Venezuela.

Imael, de 5 años, con un tazón de arroz y frijoles, su única comida del día.

Venezuela cuenta con las reservas de petróleo más grandes del mundo. Pero su gente está pasando hambre, presionando a un grupo demográfico que alguna vez fue ferozmente leal a los regímenes de Chávez y luego de Maduro. “Necesitamos medicamentos, necesitamos alimentos porque rompieron el sistema”, dice Angel Alvarrez, el representante de la Asamblea Nacional para el área de Petare, refiriéndose al asediado régimen del presidente Nicolas Maduro.

Según la ONU, tres millones de personas han huido de Venezuela en los últimos tres años. Ahora, la ayuda humanitaria se está reuniendo en la frontera de Venezuela con el llamado del rival de Maduro, Juan Guaidó, quien se proclamó presidente y que ha ganado el reconocimiento de muchos países sudamericanos y europeos. Su táctica probará la relación de Maduro con los militares, obligando a los soldados en la frontera a elegir entre la comida y la lealtad a él.

Rosbelis, de 12 años, quiere escapar del hambre y la violencia de Petare y convertirse en fotógrafa.

“El dilema será para los militares: si permiten la ayuda, están reconociendo, de manera básica e implícita, el nivel de crisis en el que estamos viviendo”, dice Roberto Patiño, coordinador humanitario de Guaidó. Maduro ha insistido en que su país no necesita ayuda y que los venezolanos no son “mendigos”.

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Mientras tanto, Estados Unidos está trabajando para debilitar al régimen, cortando los pagos por el petróleo venezolano y aplicando sanciones al círculo íntimo de Maduro. Sin dinero en efectivo en la mano, el régimen de Maduro podría perder la lealtad de sus ejecutores, el ejército y la policía de Venezuela.

La muerte de Johny Gudoy

Los barrios pobres como Petare son donde se está librando la batalla por el futuro político de Venezuela. Bajo la presión del hambre, las protestas antigubernamentales se han desatado en algunas de las partes más pobres de Caracas, y han recibido una acción policial rápida.

El gobierno insiste en que sus operaciones en las áreas de tugurios de Caracas están dirigidas contra las pandillas. Venezuela tiene una de las tasas de homicidios más altas del mundo.

Pero Marvelys Paredes, de 31 años, dice que la policía venezolana mató a su primo, Johny Gudoy, ​​en represalia por protestar contra el régimen de Maduro.

Hogar de más de 700.000 personas, el barrio Petare es el barrio pobre más grande de Sudamérica.

Gudoy fue asesinado el 25 de enero, dos días después de participar en grandes manifestaciones en apoyo a Juan Guaidó. El joven de 29 años había sido filmado con amigos, bailando y gritando en una calle vacía fuera de su casa, camino a las manifestaciones. También había participado activamente en el reclutamiento de otros en los barrios marginales del oeste de la ciudad para unirse a la oposición, dice su primo.

Dos días después, él estaba en su casa mientras miembros de las fuerzas especiales de la policía lo buscaban afuera, dice Paredes. Estaban usando imágenes de Gudoy que habían circulado en las redes sociales.

Gudoy salió de su casa con las manos en alto, dice Paredes, y recibió un disparo en el pie. Luego se alejaron un poco y volvieron a dispararle, esta vez en el estómago. Ella dice que podía oírlo rogar por su vida, pidiendo que lo salvaran para conocer a su hija que estaba nacer el próximo mes.

“Un vecino dijo que vio a la policía meterle un trapo en la boca y asfixiarlo”, dice Paredes. Ella dice que su primo murió a causa de la asfixia.

Guaidó visitó a la familia en duelo la semana pasada. Pero no en Petare, porque la madre de Gudoy ahora está escondida. El gobierno de Maduro no ha hecho ningún comentario sobre el caso.

Fuente: Cnnenespanol.com